jueves, 24 de julio de 2014

Cuando decir "Te Amo" se vuelve cualquier cosa

Me apasiona ver el cielo cuando es de día o de noche,
como todos, disfruto más el nacer y el morir del sol.
Me apasiona verla andar cuando viene o cuando va,
pero me gusta más cuando llega y se queda, pues muero cuando no está.

¿De qué sirve suspirar si ella no sabrá que lo hago por sus recuerdos?
¿De qué me vale soñarla si no suspirará por ello?
¿Para qué decir su nombre si no acudirá a mi llamado?
¿Para qué decir "te amo" si sólo en mí late el significado?

...

Si hoy, amiga, te dijera "te amo", quizás, abrirías los ojos, te sentirías incómoda;
esto es porque sabes de su poder, que decir aquello no es cualquier cosa.
"Te Amo" es la forma que tienen los amantes para hacer de la intimidad algo común;
decirlo es desnudarse e invitar al otro a hacerlo.
"Te Amo", es entregar el alma y el deseo genuino de cuidar y consentir la del otro.
Amiga, tú sabes qué significa, cuánto cuesta decirlo, así como yo,
pero aún no sé si ella lo ve con tanto valor.

Sí, lo sé, ella es encantadora, su corazón es el más puro que conozco,
pero, escucha, el mío es comparable a la fuerza del mar,
incontrolable, fuerte, impredecible;
arrasé con sus sentimientos... debo decir que no lo planeé así,
dañé parte de su corazón... hoy quiero restaurarlo.

Cuando se calmaron mis olas y dejó el viento de soplar, la vi,
estaba ahí, pensé que se había ido a recorrer otros mares, pero no,
esperó allí hasta que pude verla de nuevo.
La invité a la orilla. A veces profundizamos, no obstante, luego la regresaba a tierra;
como sabrás, ella esperaba un "Te Amo" para ir a lo profundo y hacer su hogar allí.
No quería decirle eso, amiga... ¿Y si empezaba otra tormenta?
¿Y si el viento se volvía en ira otra vez?
¿Y si mis olas la golpeaban con violencia nuevamente?
Estando en la orilla podría huir con facilidad.
Lo cierto es que no quiso asolearse más, se cansó de esperar mis palabras y me dejó un "tal vez".
De inmediato le grité "¡TE AMO!", pero ya no significó lo mismo,
esas palabras cambiaron de sabor en su paladar
y en mi corazón ya no son felicidad,
porque ¿qué es un "tal vez" sino la muerte de un "te amo"?
y ¿qué es un "te amo" para el dueño de un "tal vez" sino algo menor, quizás, cualquier cosa?

Hoy te escribo con una nostalgia que pesa toneladas,
por una relación que vale lo que no hay en el mundo.
Si te contara las veces en que nos abrazamos en la profundidad,
las veces en que aceptó mi invitación para intimar...
fue fantástico...
después de Dios, ha sido lo más bello que me ha pasado alguna vez.
Leerás de todo eso algún día, sólo que espero escribir todas aquellas aventuras junto con ella.

La amo. ¿Cómo hacer real el significado de este sentimiento en su corazón otra vez?
Si encuentras la fórmula, enséñame, muero por saber.
Muero por estar a su lado, por verla sonreír cuando le doy mi cariño,
muero por abrazarla y sentir que el tiempo es infinito por la delicia de su calor,
muero por llenar su corazón de mi amor,
muero porque crea que no le fallaré más,
muero por decirle "Te Amo"...
y que muera ese "tal vez".

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